ALMERÍA - SAN FRANCISCO

"Mis años de emigración"

En los años 50, el sueño de cualquier joven del medio rural español era emigrar hacia lugares más prósperos para así poder labrarse un futuro mejor. En Uleila del Campo, pueblo del interior en la provincia de Almería, donde sus gentes subsistían de la agricultura de secano y la ganadería, los jóvenes como yo estábamos condenados a emigrar si queríamos labrarnos un futuro mejor.En el año 1960 tenía 14 años, y ya 4 de experiencia como pastor con el pequeño rebaño de cabras y ovejas que teníamos en casa, y que nos ayudaban a ser autosuficientes en leche y queso, y, con los sobrantes, poder comprar el arroz, las alubias y algunos otros productos de los que no disponíamos.

Uleila del Campo, localidad de Almería

Uleila del Campo, localidad de Almería

Aunque me gustaba la escuela y tenía capacidad para aprender, y ganas de hacerlo, por motivos económicos apenas podía asistir a clases. Tenía que cuidar el rebaño de cabras y ovejas. Había aprendido a leer y a escribir, y algo de matemáticas por mi voluntad de aprender en las pocas ocasiones en las que podía ir a clase.

Entonces surgió lo inesperado. La gran oportunidad para mi se presentó sin apenas buscarla.

Mi hermano, cinco años mayor que yo, ya en edad de trabajar, intentaba emigrar a Estados Unidos donde un hermano de mi madre, mi tío Juan, le intentaba buscar trabajo y arreglar todos los trámites para poder emigrar a ese país. Finalmente recibimos una comunicación de mi tío donde nos decía que, conforme a las leyes de emigración americanas, no conseguía poder tramitar los papeles para mi hermano, pero sí había una posibilidad de poder llevarme a mí con visa de estudiante para estudiar.

Cuando escuché esa posibilidad, me ilusioné de tal forma que conseguí convencer a mis padres para que me dejaran marchar a mí. Después de muchos trámites para obtener pasaporte y visado, un 15 de septiembre de 1960 tomaba un avión de Iberia desde Madrid con destino a San Francisco, California, con escala en Nueva York.

Allí, en San Francisco me esperaban mi tío Juan, mi tía Eva, su hijo, Alberto, tres meses menor que yo, y un familiar de mi madre emigrado unos años antes. Del aeropuerto internacional de San Francisco, viajamos por carretera a una población más al este, llamada Vacaville, la que sería mi residencia durante siete hermosos años de mi juventud.

Es difícil describir las sensaciones vividas en esos primero días en aquel pueblo de 25.000 habitantes. Acostumbrado como estaba a vivir en un pueblecito, Uleila del Campo, de apenas mil vecinos, sin luz, en aquellos años, sin las calles asfaltadas, sin agua corriente ni los mas mínimos servicios de baño y aseo en las casas, y con un par de coches en todo el pueblo, pasar a este pueblo americano, con todas las comodidades a las que hoy en día consideramos imprescindibles.

Recuerdo que mi madre me había echado, como equipaje, en aquella maleta de cartón, un par de mudas de ropa interior, la camisa puesta y otra y el pantalón puesto. A día siguiente de mi llegada, mi tía me llevó a unos grandes almacenes y me compró camisas, pantalones, zapatos y todo lo necesario para poder cambiarme de ropa a diario y no ponerme la misma prenda en al menos diez días. El siguiente paso fue inscribirme en una escuela primaria de las cinco que había en aquél pueblo.

Recuerdo que, al no saber el idioma, con 14 años me pusieron en 5º curso, con niños y niñas de 10 años.

Tuve la gran suerte que era la primera vez que allí se impartían clases de castellano en 5º curso, y como la profesora dominaba poco nuestro idioma, se volcaba algo mas en mí que en el resto de estudiantes, para que yo, a su vez, le enseñara castellano a ella. Me costó al principio, pero recuerdo que a los dos meses ya me defendía en el idioma nativo y a los tres ya me ponían como ejemplo en redactados en inglés.

Ese año visto, el progreso en mi enseñanza, recuerdo que me pasaron a mitad de curso de 5º a 6º curso y también lo superé con nota alta. En el curso siguiente empecé en 7º, y viendo que iba muy por delante del resto de alumnos y debido a mi edad, en diciembre me pasaron a octavo. De ahí pasé al instituto cursado 4 años de bachiller con una nota media de un 8,5 sobre 10. En esos cuatro años hice grandes amigos allí y practiqué el fútbol americano en el equipo del colegio durante dos años.

Fueron, unos años de mi juventud difícilmente olvidables. Para mí, de los mejores años de mi vida. Estaba totalmente integrado a la vida americana, practicaba un deporte, adquiría una cultura y también, por si algo me faltaba, aprendía música tocando en la banda del instituto la trompeta. Allí coincidí con otro descendiente almeriense, de Tahal mas concretamente, y con familia en Uleila también, Cristóbal Cortes, que mas tarde llegaría a ser general de el Cuerpo de Marines del ejercito americano y responsable de reclutamiento de ese cuerpo especial durante la primera guerra del golfo.

Juan Ramos jugando al football americano

Juan Ramos con el número 52 jugando al football americano

Acabado el bachiller, hice un año de estudios universitarios inclinándome por la filología inglesa, y con buena nota durante ese año de estudios universitarios. Acabado ese año de estudios decidí volver a España, con la idea de ver a mi familia, estar durante seis meses aquí y volver a acabar mi carrera en EEUU. Una vez en España, mi madre, por miedo a que volviera a marchar y no me volviera a ver más, me aconsejó que me quedara y hasta me lo rogó. Ella pensaba que hablando inglés como hablaba y francés que también había aprendido en el instituto, no me sería difícil encontrar un trabajo aquí en España.

Por aquél tiempo, de cinco hermanos que éramos, dos, las dos hermanas mayores llevaban viviendo ya algún tiempo en Cataluña, Mas concretamente en Blanes, provincia de Girona, una población en la costa que aparte de su principal activo económico, una fábrica de tergal, también empezaba a tener una importante actividad turística.

A Blanes vine a parar en el año 1967 y ya estable, una vez acabado el periodo militar, en el año, 1969. Empecé a trabaja en la hostelería, como recepcionista de hotel, valiéndome de mis idiomas y llegué a desempeñar el cargo de Director de hotel en Lloret de Mar, población turística, vecina a Blanes.

En el año 1983, la empresa para la que trabajaba compra un hotel en Almería, en la zona donde más tarde se construiría todo el complejo de la villa residencial para los participantes en los Juegos del Mediterráneo. En el año 1985 me trasladan allí con el cargo de director del hotel y llego a tener la mitad de la plantilla que era de 32 personas, de trabajadores de Uleila, mi pueblo.

Juan Ramos en Lloret del Mar

Juan Ramos en Lloret del Mar

En el año 1987 me propone el Partido Socialista Obrero Español, y, mas concretamente la Agrupación Local de Uleila, que encabece la candidatura municipal para las elecciones de ese año. Me presento y salgo como cabeza de lista de la candidatura mas votada empatado a concejales con una candidatura independiente encabezada por la médica del pueblo.

Cuatro concejales la lista nuestra, del partido socialista y cuatro la lista independiente. El noveno concejal es para la lista de Izquierda Unida-Convocatoria por Andalucía. Con la no asistencia al pleno de constitución del concejal comunista, fui elegido alcalde de Uleila del Campo.

En las siguientes elecciones, las del año 1991 volví a presentarme, y esta vez volví a salir elegido con mayoría absoluta. Obtuvimos cinco concejales, tres fueron para el Partido Popular y uno para Izquierda Unida.

Aún encabecé la lista del Partido Socialista Obrero Español en las siguientes elecciones del año 1995, esta vez bajando un concejal y quedándonos con cuatro por otros cuatro del Partido Popular y uno de Izquierda Unida. Aún siendo otra vez la lista más votada, victima de la famosa 'pinza' ideada por la entonces cúpula de Izquierda Unida, fui apartado de la alcaldía al sumar el único voto de Izquierda Unida a los cuatro del Partido Popular. Todavía seguiría casi un año mas como concejal en la oposición en el Ayuntamiento de Uleila hasta que en marzo de 1996, volví a Cataluña para trabajar en un Hotel de la zona a donde me habían llamado.

En ese mismo año me di de baja como militante del Partido Socialista Obrero Español en la Agrupación Local de Uleila para darme de alta en la Agrupación Local de Blanes, mi nuevo lugar de residencia. Durante un año desempeñé el cargo de presidente de la Asociación de Vecinos del barrio en donde vivo en Blanes. Al poco tiempo pasaría a formar parte de la Ejecutiva local como vocal y en las elecciones del año 1999 fui incluido en la lista para las elecciones municipales de aquel año con el número seis de la misma.

Salí como concejal y al quedarnos con solo ocho concejales de los veintiuno que forman el Ayuntamiento de Blanes, estuve durante los cuatro años en la oposición.

Yo, concretamente formé parte de las comisiones de Asuntos Sociales y Tercera Edad así como miembro del Patronato Municipal de Turismo. En el año 2003 dejé el cargo de concejal recibiendo el máximo galardón otorgado por el Ayuntamiento de Blanes a todos los concejales salientes, y que es una réplica en miniatura de la Font Gótica, monumento situado en una de las calles principales de la localidad.

Actualmente formo parte de la Ejecutiva Local del Partit dels Socialistas de Catalunya en Blanes, y además, desde el año 1997 formo parte de un grupo de uleilenses que nos dedicamos a organizar un Encuentro de Paisanos y Amigos de Uleila, donde cada año nos damos cita un buen número de paisanos de Uleila repartidos por todo Cataluña para pasar un día de convivencia, comer y hablar sobre nuestro pueblo. Cada 3 o 4 años, este encuentro lo celebramos en Uleila del Campo.