ALMERÍA - CATALUÑA

"Llevo siempre en mi recuerdo a mi pueblo querido, Uleila del Campo"

Felipe Torrecillas nació en Uleila del Campo, Almería.

Felipe Torrecillas Ramos

Felipe Torrecillas Ramos natural de Uleila del Campo,

al sur de España

Al final del año 1958 terminaba en Almería la formación profesional  de mecánico ajustador. Por aquellos años, en Uleila el trabajo que podía hacer era en el campo, la hacienda familiar no era grande, y se tenían que coger tierras a renta  también a medias. También tenía la posibilidad de trabajar en Obras Públicas, pues mi padre era capataz.

Habiendo hecho ese pequeño aprendizaje de ajustador, decidí irme a Tarrasa con unos parientes. Llegué en un mal momento, había una crisis lanera muy profunda y la mayor parte  de la industria mecánica estaba orientada al textil. Yo estaba justo a punto de cumplir 18 años y no tenía experiencia, mi ánimo cada día se encontraba a la baja, se fragmentaba la ilusión de mi proyecto, pues en todos los talleres que me acercaba a pedir empleo se repetía la misma respuesta: “No es el momento por la crisis que hay, pase mas adelante, ¿tiene que hacer el servicio militar?”.

Felipe Torrecillas Ramos

Felipe paseando por las calles del pueblo

Veía mi retorno a Uleila, algo que no me hacia ninguna gracia. Por medio de una amistad me fui a Canet de Mar, a un taller donde hacían máquinas de recubrir goma y estaban experimentando una para hacer medias de señora. Este taller me gustaba, pero ellos querían lo que a mí me faltaba, experiencia, por lo que en un par de meses me encontré sin trabajo.

Fui a Blanes a visitar a unas primas y primos, y ellos me animaron a que me quedara allí. A los pocos días de llegar empecé a trabajar en un taller de contracción mecánica y también hacía mantenimiento en fábricas. Aquello no me gustaba, y en pocos meses, por medio de un paisano, pude hablar con el dueño de un taller que era considerado en aquél tiempo como el mejor de Blanes, y empecé a trabajar allí. Resultó que el señor Antonio García, dueño del taller, era de Sorbas (Almería), y en este taller, por fin, desarrollé mi aprendizaje y aprendí los oficios de fresador y soldador.

Cuando llegó el momento de la prestación militar, enorme pérdida de tiempo, pero obligatoria, yo, contrario a lo militar, tuve que estar 14 meses en Ceuta. Una vez licenciado, me pasé un par de meses con mi familia en Uleila, y luego regresé a mi puesto de trabajo en Blanes.

Ya yo pensaba que este taller se me hacía pequeño con miras de futuro, pero tenía cierta tristeza de dejar este lugar donde tanta confianza y amistad me habían dado. Es importante que cuando le dije al dueño del taller el porqué me iba, lo comprendió, y me dijo que, si quería, después de mi jornada podía ir a su casa para trabajar por horas, y así sucedió.

La empresa donde empecé, Fibracolor S.A  era una empresa textil del ramo del agua (blanqueo, tintes, estampados y aprestos), la más importante de Europa. Aprovechando una ampliación, entré en mantenimiento y con un buen sueldo. Por estos tiempos yo estaba estudiando delineación mecánica, lo  terminé y me sirvió  para escalar posiciones, de modo que a los siete años ya era jefe de equipo de mantenimiento, cargo que ocupé hasta que me jubilé.

Me  case con Lola Hernández Sorroche, también hija de Uleila del Campo, y tuvimos un hijo, Sergio (no sería un buen abuelo si no digo que tengo dos nietas preciosas).

Lola Hernández, esposa de Felipe Torrecillas

Lola Hernández, esposa de Felipe

Empezó estudios de música en la escuela del colegio Santa María de la Sagrada Familia. Allí también hay banda de música y copla, (copla la orquesta que toca sardanas). Mi hijo estaba en la banda, en la copla y en la escuela de música que estaba adjunta al conservatorio Isaac Albéniz de Gerona. Fui vicepresidente de esta escuela y banda durante nueve años, y a la vez estuve en el consejo  municipal de cultura ocho años. A petición mía, y con el apoyo de los miembros del consejo, se empezó a hacer el concierto de música de Navidad en Blanes, y ya hace 21 años que se hace.

El Ayuntamiento de Blanes hace, para las fiestas patronales de Santa Ana, un concurso de fuegos artificiales de siete días por el que pasan las pirotécnicas de más prestigio El nivel de este concurso de fuegos oscila entre el tercero y el cuarto a nivel mundial, y durante diez años he sido miembro del jurado técnico de dicho concurso. Con esto quiero decir que en esta tierra nunca me he encontrado discriminado.

Lo que sí tengo que decir, es que en mi casa se almuerza y se cena con Uleila en la boca El desayuno no, por que cada uno lo hacemos cuando nos viene bien.

Este escrito tiene la intención de poner un grano de arena en esta Web del emigrante, que tanta ilusión le ponen sus organizadores. Me despido con un cariñoso saludo a todos los emigrantes.

Uleila del Campo

Uleila del Campo, Almería

A Uleila
Eres un gran tesoro
La perla más apreciada
Que dejo Boabdil el moro
Cuando se fue de Granada.


A Uleila
De día eres como el oro,
De noche como la plata
Eres cadena de oro,
Que sostiene mi alma.

Historia enviada por Felipe Torrecillas Ramos